Adicción al teléfono móvil

Abuso del móvil por niños y adolescentes


Deja un comentario

El 43% de los niños entre 6 y 11 años tiene móvil y el 30% se siente «solo»

En el estudio ‘Encuesta de Infancia 2008’ publicado por la Fundación SM y la Universidad Pontificia Comillas-ICAI-ICADE, se recoge que el 43% de los niños de seis a 11 años posee teléfono móvil. Entre los preadolescentes, de entre 12 y 14 años, la cifra llega hasta un 82%.

Son datos que vienen acompañados de otro significativo: tres de cada 10 niños españoles se sienten solos en casa y un 17% pasan toda la tarde sin sus padres. Esto supondría que el móvil se convierte en esos casos sino en el único sí el principal instrumento de sociabilidad de los menores.

ver informe Infancia 2008


Deja un comentario

¿Necesitan los menores un móvil?

Según un estudio de la Fundación SM, la Universidad Pontificia de Comillas-ICAI-ICADE y el Movimiento Junior, el 43% de los niños entre 6 y 11 años tiene móvil, porcentaje que alcanza el 82 en los chavales entre 12 y 14.

La última encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre equipamiento y uso de las tecnologías de la información y comunicación en los hogares españoles, de 2007, arrojaba otro dato significativo: 1.616.241 chicos y chicas de entre 10 y 15 años, el 64,7% del total, disponían de móvil. Tres años antes, en 2004, eran sólo el 45,7%.

Juan Manuel Romero, vicepresidente de la organización «Adicciones Digitales», que trabaja para fomentar un uso racional y razonable de las nuevas tecnologías, considera esas cifras «una auténtica burrada», y se pregunta: «un niño de 5, 6, 7 años ¿necesita realmente un teléfono?«.

«Si los padres estiman que eso les facilitará el control y la localización de sus hijos, el problema es todavía más grave, porque ¿un chaval tan pequeño puede pasar tanto tiempo solo?».

Sin embargo, es difícil que, debido a que se ha convertido en un objeto de regalo, algún familiar o incluso los propios padres regalen un móvil a su hijo. José Antonio Luengo, psicólogo y secretario general del defensor del menor en Madrid, insiste en la idea de que el móvil «nunca» puede ser visto como un juguete. «No es ni lo debe ser nunca. Por eso no entiendo que los padres lo regalen por Navidad o en otras fechas señaladas. Muchos niños, pero también muchos padres, consideran que es un elemento de uso obligatorio. Y se equivocan».